LIMO

Publicación Original:
LIMO CentroCentro
2

Kali Malone
24/01/2026

Arianna Casellas & Kauê
28/03/2026

Ustad Noor Bakhsh
23/05/2026

Lucrecia Dalt
06/06/2026

Senyawa
26/09/2026

Lise Barkas
28/11/2026

 

ENTRADAS

 

LIMO vuelve como ciclo de conciertos  con varias citas a lo largo de 2026, donde se podrá escuchar  música con raíz que no deja de lado la experimentación como una forma de transmisión de conocimiento. LIMO regresa con músicas extáticas basadas en drones, esto es, de bajo sostenido o bordón; pero también interpretaciones desenraizadas de lo que es la canción en diferentes latitudes latinoamericanas; y por supuesto, desplazamientos de la tradición, aún más radicales, como las mutaciones contemporáneas de géneros locales de Pakistán e Indonesia, a partir de instrumentos reinventados.

¿Por qué LIMO? El limo es el sedimento mineral que viaja suspendido en el agua de los ríos. Es más fino que la arena, pero más grueso que la arcilla. Debido a su composición, el limo hace de las riberas y los deltas de los ríos los terrenos más fértiles conocidos para la plantación. Como el limo, la música viaja y desborda los caudales, guiada por flujos geológicos, meteorológicos y migratorios. Cuando se detiene, alimenta el cambio, haciendo germinar nuevas ideas que se parecen a las anteriores, pero que incluyen nuevas mutaciones.

2n 2024 plateábamos que, cuando las orillas del río Nilo se inundaban anualmente, el suelo se cubría de limo. Esta circunstancia sostuvo a la antigua civilización egipcia entre el sexto milenio y el séptimo siglo antes de nuestra era. Después sostuvo al imperio griego, al romano y al islámico. Pero a mediados del siglo XX, el dirigente Gamal Abdel Nasser quiso electrificar Egipto construyendo la presa de Asuán. Así lo había hecho Afganistán siguiendo el modelo estadounidense. Nasser tuvo el apoyo de la Unión Soviética, que también le dio gran importancia a la electrificación desde su formación. Sin embargo, el hormigón y la electricidad detuvieron la sedimentación del limo, dando paso a la planificación del riego y la electricidad, pero también restando al agua sus propiedades fertilizantes. ¿Es lo contemporáneo siempre sostenible?

Como el limo, la música viaja y desborda los caudales, guiada por flujos geológicos, meteorológicos y migratorios. Cuando se detiene, alimenta el cambio, haciendo germinar nuevas ideas que se parecen a las anteriores, pero que incluyen nuevas mutaciones. Si la música tuviera un limo, este sería la constante renovación que no rompe con su pasado. Un flujo de sonidos que no creen en las barreras artificiales del tiempo. LIMO no cree que las músicas sean cosa del presente o del pasado. Que haya músicas cultas y populares. Que exista, siquiera, música avanzada, hacia el futuro. Como si el futuro fuese una categoría sólida. Como si éste no hubiera sido cancelado. Como si el progreso a costa de hacer oídos sordos a la tierra no vaya a terminar con nosotras. Tengamos en cuenta el limo. Escuchémoslo.

En 2026 las inundaciones nos remiten a los efectos devastadores del calentamiento global en cada vez más lugares y cada vez más cercanos. Los grandes centros de datos que hacen funcionar las plataformas de streaming musical, las redes sociales y las aplicaciones más estériles de la Inteligencia Artificial, son las responsables de producir otro tipo de sedimentos minerales que viajan suspendidos en el agua de los ríos. Pero estos minerales no nutren, sino que envenenan.

En 2016 una mujer estadounidense de Mansfield, Georgia, declaraba que no puede beber agua corriente en su casa, a menos de 400 metros de uno de estos centros. El consumo de unos 100 megavatios de energía de uno de estos grandes super-servidores pueden llegar a producir más de 300 toneladas métricas de CO₂, de nuevo, material geológico suspendido en el aire, acentuando de forma exponencial el efecto invernadero detrás del calentamiento global. Una solución para enfriar estas estructuras, piensan algunos, es sumergirlas en el océano, cuya acidez debido al calentamiento del agua ya ha extinguido al 25,7% de la ya esquilmada fauna oceánica. De nuevo ¿Es lo contemporáneo siempre sostenible por sí mismo?

 

 

En la temporada 2024/2025 invitamos a Carme López, Adrián de Alfonso, Pankisi Ensemble, Tarta Relena, Ensemble Kassiani, Asmâa Hamzaoui y Bnat Tombouctou, Garazi Navas, Razen, Elshan Ghasimi, Lumpeks y Lukas de Clerck